Ricardo Salmerón Cruz (Cuba, 1954) inició su carrera a los 18 años en el ámbito cultural como funcionario y profesor de teatro. Fundó el grupo GRETA y obtuvo cinco premios nacionales con obras propias.
En 1986 fue nombrado director general de la institución profesional de teatro de su provincia, donde creó la sala La Barraca y dirigió clásicos como Bodas de sangre. Su formación fue rigurosa: trabajó con figuras como Roberto Blanco y participó en cursos de superación en la Unión Soviética junto a Abelardo Estorino, el dramaturgo cubano más relevante de la época.